Drake Bell cancela gira por México

Debido a problemas que tuvieron varios integrantes de la banda de Drake Bell para viajar al país, debido a la tardanza de las visas; el joven cantante acaba de cancelar su gira por México.

Así que desafortunadamente para todas las admiradoras del actor y cantante, tendrán que esperar hasta nuevo aviso para poder disfrutar de “A reminder” lo más reciente en música de Drake.

Pues según un comunicado, los representantes del cantante buscarán acomodar las fechas de los conciertos que se tenían previstos este mes, para el próximo mes de noviembre.

El dinero de las entradas será devuelto a partir del lunes 18 de julio. Las fechas para Argentina y Chile siguen igual.

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17 comentarios sobre “Drake Bell cancela gira por México

  1. POBRES DE SUS ATMIRADORAS, VAN A TENER QUE ESPERAR PA VER A SU DRAKE MAS DE LO QUE HABIAN PENSADO. A VER SI CUNPLE Y REGRESA, PORQUE CUANDO PASAN ESTOS TIPOS DE COSAS SE DECENTIENDEN Y SE ACEN OXISOS LOS ARTISTAS.

  2. CAPITULO 11.- UNA PEQUEÑA CINTA
    Hoy Candy se ha levantado muy temprano y comienza sus labores diarias con ánimo alegre. El viejo jardinero de los Leegan, el Sr. Withman, también ha madrugado hoy, y le comenta a Candy que pronto llegarán invitados especiales a la casa de los Leegan: la Sra. Britter y su hija, Annie. ¡Candy se alegra mucho! Klin también, ambos se sienten ansiosos por verla. Poco minutos después, un carruaje se detiene frente a la puerta principal y de él descienden la Sra Britter y Annie, ambas luciendo hermosos vestidos.

    –Annie, pareces una princesa–, piensa Candy mientras mira a Annie desde lejos, escondida detrás de unos matorrales del jardín. Candy saluda a Annie pero Annie no le corresponde el saludo… no puede hacerlo, no puede demostrar que conoce a Candy del Hogar del Pony. En ese preciso momento, Klin se escapa de los brazos de Candy y corre hacia Annie… Annie lo mira jugar con la falda de su vestido; siente unas ganas inmensas de abrazarlo ¡pero no puede tampoco!

    Candy recibe un regaño de la Sra. Leegan por haber molestado a Los Britter. La Sra. Britter habla aparte con Candy y le pide que por favor, por el bien de Annie, actúe como si no la conociera,… la tristeza que Candy siente es muy grande, pero tiene que hacer el esfuerzo por mantenerse apartada de Annie.

    Momentos después, Candy encuentra a Neil en los establos. Neil lleva en la mano una espuela de caballo rota –¿Para qué la quieres Neil? — ¡No es asunto tuyo!– le contesta Neil. Se trata de una nueva trampa que Elisa y él piensan tenderle a Candy. Han invitado a Annie a cabalgar y Candy se encarga de sacar a los caballos; sostiene las riendas de una de las yeguas mientras Annie monta a lomos del animal y se prepara para cabalgar. En ese momento, Neil hiere las ancas del caballo con la espuela y el caballo sale desbocado… Annie se sujeta de las riendas pero ella no sabe como controlar al animal y grita desesperadamente pidiendo ayuda: –¡¡Candy, ayúdame… Candy… Candy!!–….

    ¡¡Annie, sujétate fuerte…!!– Candy toma otro caballo y sale corriendo tras de Annie. Después de haber recorrido varios kilómetros logra alcanzarla y detener el caballo desbocado. Annie está a salvo gracias a Candy.

    Ambas niñas se sientan en una colina. Candy trata de conversar con Annie, pero ella permanece tímidamente callada. Candy le promete que delante de las otras personas fingirá no conocerla… pero Annie empieza a llorar, debe olvidar todo lo relacionado al Hogar de Pony, es el precio que tiene que pagar por ser la hija de los Britter y ella no desea perder esa felicidad; le duele mucho no poder ser amable con Candy, ni siquiera con Klin, … pero es algo que no tiene remedio.

    A los pocos minutos, el chofer de los Leegan va a buscarlas y las niñas regresan a la mansión. Candy recibe un gran reto de la Sra. Leegan; Elisa y Neil la culpan del accidente y aunque Candy trata de defenderse, no consigue convencer a la Sra. Leegan. Todos le piden a Annie que testifique y Elisa la presiona: –Annie me lo dijo! Annie me dijo que fuiste tú Candy!… ¡No fue Neil!, ¿verdad Annie?, Cuéntanos la verdad, Annie… por favor dinos que fue lo que pasó–… Todos les exigen una respuesta, Annie no sabe qué contestar, no tiene la valentía de decir la verdad… la Sra. Britter le pide a la Sra. Leegan que olviden el asunto y que con una disculpa de Candy bastará. Candy es muy orgullosa y no quiere pedir disculpas por algo que no ha hecho… pero si no lo hace la echarán de la casa y no podrá volver a ver a Anthony… así que no le queda otro remedio. Pide disculpas y sale corriendo del salón… –Fue fácil decir “lo siento”… a Annie le dolió también.–

    Al caer la tarde, Annie se va. –Candy lo siento– piensa Annie, entre lágrimas. En los establos, Candy llora también. Siente el corazón hecho pedazos. El Sr. Withman la ve llorar, él cree que Candy está triste porque la culparon del accidente con el caballo… pero no es así; Candy le explica que sus lágrimas se deben a que acababa de perder a una amiga que era como una hermana para ella. –Sí, ¡Annie es muy amiga de Candy!– dice el Sr. Withman. Candy lo mira asombrado.

    –La prueba es cuando el caballo salió desbocado… ¿qué dijo Annie? Ella te llamó a ti, Candy… no llamó ni al padre ni a la madre… solamente gritó tu nombre, en esos casos siempre se llama a quien más se quiere.–

    Candy se da cuenta que, después de todo, no ha perdido la amistad de Annie; impulsivamente sale corriendo de los establos, gritando el nombre de su amiga… como si quisiera alcanzarla. Ya es muy tarde, el carruaje se ha ido. Pero en uno de los postes de las cerca del establo, Candy ve amarrada una cinta de color rosa… ¡era la cinta que Annie llevaba puesta en el cabello!… la ha dejado allí para Candy como símbolo de su amistad eterna y del lazo indestructible que las une. –Annie, seremos amigas por siempre–.

  3. CAPITULO 8.- UNA INVITACION FELIZ
    Han transcurrido los días. Una mañana, Elisa le dice a Candy que la acompañe a la ciudad a comprarse un vestido. Candy se emociona, ¡es la primera vez que irá a la ciudad! Pero se trata nuevamente de otra de las jugarretas de Elisa y Neil; la llevan en calidad de sirvienta y le hacen cargar bultos y paquetes. Elisa le pide a Candy que entre a la librería y compre un par de libros, Candy obedece …pero a los pocos minutos, el auto de los Leegan se va dejándola sola. A Candy no le queda más remedio que volver a la mansión caminando.

    En su recorrido por la ciudad se encuentra con un chico de lentes que arregla un automóvil, él la reconoce y le dice: –¡Muchas gracias por ser tan gentil con Archie!–. Candy le responde: –Ah!, tú eres quien lo llamó desde el coche el otro día–. El chico le pregunta qué hace por la calle paseando sola, y Candy le explica que la han dejado abandonada. El muchacho le ofrece llevarla a casa en su automóvil… ¡construido por él mismo! Es una carcacha que está a punto de desbaratarse, pero Candy se sube de todos modos.

    –Este es el camino más corto, llegarás a casa antes que Elisa–, le dice a Candy. Este chico tan amable es pariente de Elisa y Neil. Candy le pregunta si es miembro de la familia Andley…. –¡Así es!, me llamo Alstir Cornwell y soy hermano de Archie, ¡puedes llamarme Stir!– Candy piensa que debería preguntarle por el Príncipe, quizás sepa algo!. En medio de la conversación, al auto se le sale una rueda y cae al lago… –¡Ups! tendré que fabricar otro–… dice Stir. Ambos terminan empapados pero riendo mucho. Stir conduce a Candy por un atajo en el bosque y gracias a él, Candy llega pronto a la mansión de los Leegan. Elisa y Neil la ven entrar a la mansión y se preguntan cómo habría hecho para llegar tan pronto… ambos hermanos casi no pueden contener su furia.

    Candy se entera de una gran noticia: los Andley ofrecen una fiesta y por esa razón Elisa compró aquel vestido… Candy se ilusiona, le encantaría poder asistir, pero sabe que no puede. Elisa se aprovecha de la situación y manda a llamar a Candy; le muestra su nuevo vestido para despertarle envidia. La Sra. Leegan manda a llamar a su hija y Candy, al quedarse sola en el cuarto, se coloca el vestido de fiesta por encima de su ropa, tan sólo para ver como le queda… se ve muy hermosa y comienza danzar sola en el cuarto mientras piensa en su Príncipe… en ese preciso instante llega Elisa y le arranca el vestido de las manos,… consigue así humillarla hasta hacerla llorar.

    Pero no todo es gris para Candy. Al rato llegan un par de cartas remitidas por Archie y Stir; son invitaciones formales para que Candy asista a la fiesta de los Andley. Candy ríe de alegría… pero hay un problema: no tiene ningún vestido que ponerse. Entonces el Sr. Leegan le ordena a Elisa que le preste un vestido de los suyos a Candy. Elisa, con una sonrisa maliciosa en los labios, accede a prestarle uno. Pero se trata nuevamente de una trampa; Elisa le da a Candy un vestido sumamente pequeño, y Candy al tratar de ponérselo le rompe las costuras… Elisa nuevamente ha conseguido mofarse de Candy y humillarla. Candy sale corriendo de la habitación de Elisa y se entrega al llanto en la soledad de su cuarto.

    Pero Dorothy llega para consolarla y darle valor. –Vamos Candy, el vestido no importa. Un vestido no puede ir solo a la fiesta, es a ti a quien invitan… seca esas lágrimas. Te verás hermosa con tu vestido habitual, ten coraje y ve a la fiesta así–. Candy se sonríe entre las lágrimas. Esa sonrisa es, precisamente, lo que la hace ver tan bella …y sus caballeros (Stir y Archie) la estarán esperando con una sonrisa en los labios también. Candy recupera el valor y la alegría, ¡ya siente unas ganas inmensas de bailar!
    hola

  4. CAPITULO 3.- ADIOS, ANNIE
    Días después, el Sr. Britter visita el Hogar de Pony y ofrece una parrillada a los chicos. Pero en realidad, el motivo principal de su visita es otra: Ha venido para hablar con la Srta. Pony y la Hna. María pues quiere manifestarles su intención de adoptar a una de las dos huérfanas: Annie o Candy. Y las niñas lo sospechan; están muy nerviosas porque no desean ser separadas. Esa noche, las maestras hablan con Candy y le manifiestan el deseo del Sr. Britter: él quiere adoptarla a ella.

    Annie escucha esta conversación y al enterarse de la noticia siente una profunda tristeza, porque su amiga se irá del Hogar. Pero Candy la consuela: –¿Siempre estaremos juntas, lo recuerdas?–. Candy le promete que nada ni nadie las separará.

    A la mañana siguiente el resto de los niños del Hogar se enteran de la noticia y lloran por la partida de Candy; las maestras anuncian que el Sr. y la Sra. Britter visitarán el Hogar el próximo domingo y ese día se la llevarán… pero Candy ya tiene en mente un plan para evitar que la adopten.

    El Domingo los Britter visitan el Hogar; Jane Britter, la esposa del Sr. Britter, conoce a Candy, quien en esos momentos se dispone a secar las sábanas de John, el chico que tiene la mala costumbre de mojarlas cada noche. Y Jane le pregunta: –Candy, ¿estás trabajando para los pequeños?– … –No Señora, ¡son mis sábanas!, tengo la mala costumbre de mojarlas y lo hago desde que era un bebé–.

    Esta respuesta escandaliza a Jane Britter! Pero al rato, cuando la pareja platica con la Srta. Pony y la Hna. María, terminan comprendiendo que Candy estaba fingiendo ¡y concluyen que si lo hizo fue con la intención de evitar que la adoptaran! Esto molesta mucho a Jane y decide olvidar el asunto de la adopción. Pero a la salida del Hogar, la Sra. Britter se detiene a mirar a Annie… y de pronto le parece que se trata de una buena chica… ¿estará pensando en adoptarla a ella en lugar de a Candy?.

    Efectivamente las maestras hablan con Annie esa noche y le proponen ser la hija de los Britter, la respuesta de Annie es un “SI”. Entre sollozos, Annie se lo confiesa a Candy: –¡Lo siento Candy!, quiero un papá y una mamá, siempre soñé con ellos–… y Candy le responde: –Yo también quiero un papá y una mamá pero renuncié a ellos para no separarme de Annie!–.

    Candy sale corriendo del Hogar en dirección hacia el Padre Árbol, el corazón le duele pues se siente traicionada. Bajo la lluvia se entrega al llanto. Al escampar la tormenta, Annie se encuentra a su lado, mojándose al igual que ella, queriendo sentirse igual de mal que su amiga. ¡Ellas se aman, y muchísimo!… pero algún día tendrán que vivir separadas y lo saben. –Candy ¿qué debo hacer?– … –Conviértete en la hija de los Britter y sé muy feliz, Annie–.

    Ha llegado el día de la partida y todos en el Hogar sienten la tristeza de la separación. Annie le ha pedido a Candy que por favor cuide de su mascota, el mapache Klin, lamentablemente no puede llevárselo con ella pues a la Sra. Britter no le gustan los animales. Candy y Annie no pueden evitar las lágrimas al momento de despedirse. Mientras Annie se sube al carruaje y parte, Candy corre hacia la colina, trepa al Padre Árbol y desde allí le grita “¡adiós!” a su amiga y hermana de crianza, deseándole con todo el corazón que llegue a ser muy feliz.

    eiuse HOLA

  5. Demi Lovato ha posteado nuevas fotos adorables con sus mascotas. También ha invitado a sus fans a que voten por ella en Lo Mejor de Twitter en Twitahard.com, donde la estrella más votada es Miley Cyrus, quedando Demi en 2do lugar. Selena obtiene el 3er lugar. Demi luce más delgada.

    Demi dijo recientemente que su nuevo álbum versará sobre sus últimas experiencias de vida: “Con mi nuevo disco, tengo la esperanza de servir de inspiración para las chicas en todas partes que pasan por las mismas cuestiones que me he enfrentado. Creo que esto vendrá a través de una gran cantidad de material. Mi primer single es muy especial para mí, para mí es símbolo de mi viaje de la persona que era a la persona feliz y saludable que soy hoy, y el hecho de que las personas son capaces de elevarse por encima de todo, a pesar de los problemas”.

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    Joe Jonas, El Mejor Día de su Vida: See No More
    Joe Jonas colorea la ciudad de rojo cuando se detiene para una reunión en Ventura, California, el viernes por la tarde (3 de junio).

    El músico de 21 años de edad, acaba de debutar su nuevo sencillo, “See No More” de su primer disco como solista, Fast Life, ayer, antes de dar un chat en vivo con sus fans.

    Joe Twitteó: “Esto es en serio, uno de los mejores días de mi vida. Sus respuestas a #SeeNoMore están haciendo mi mañana!”

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    Taylor Swift en el último número de la Revista USA Weekend. Extractos:

    ¿No se arrepiente de ir a la universidad?

    “No. Con el fin de mantener la perspectiva y no ser la chica que quiere una cosa durante toda, y luego se queja, estoy bien con el camino que he elegido”.

    Al escribir canciones acerca de sus relaciones, ¿considera usted cuál será la reacción de sus ex’s?

    “Lo único que estoy pensando es la persona que estoy escribiendo. Es un pequeño mensaje en una botella. A veces, el propósito de escribir la canción es en primer lugar qué va a hacer la persona cuando lo escuche. El hecho de que otras personas entren en la ecuación, avanzas 50 pasos en el futuro”.

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    Candy and Anthony

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